jueves, 19 de junio de 2008

Gracias mi gran familia

Tenemos suerte de estar vivos y poder seguir nuestro camino, con o sin esperanza, hasta hace unos días parecía que la vida me daba puñaladas traicioneras, pero hoy puedo vislumbrar un amanecer perfecto, en medio de las tempestades un rayo de sol me ilumina y da paso a un momento de calma, tranquilidad profunda que se siente en los adentros, cuida siempre que mi corazón lastimado esté cálido.

Ayer tuve un día placentero con un final estupendo, en donde el sentimiento se hizo presente y los buenos momentos me motivaron a continuar, me llené de todo lo que había a mi alrededor y pude contemplar a Dios en cada uno de los miembros de mi familia y en mis amigos, quienes siempre han estado ahí, en las buenas y en las malas, esperando una mirada mía de aliento o una sonrisa que les diga que todo en mi mundo está bien para ellos estár mejor, o para prestarme un hombro y sufrir por mis múltiples problemas existenciales o para que yo les preste a ellos un oido, unos ojos o un hombro y saberse bien correspondidos... ¿cuántas veces me he perdido de ello?, muchas, pero todo ha sido culpa del vacío que no me deja ver con claridad, hoy que lo veo desde otra perspectiva, me doy cuenta que esos amigos míos son parte de mi familia y que aunque no corra la misma sangre entre nosotros todos, incluyendo a mis hermanas y padres, somos una gran familia espiritual.


A mis familia y amigos, con todo mi corazón sano del día de hoy.

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