Enciendo un cigarro.Pienso en ti.
Quiero abrazarte, rodear tu breve cintura entre mis brazos y decirte al oido cuanto te amo.
Fumo.
Exhalo el humo que asciende lentamente envolviéndome como quisiera que me envolvieran tus caricias.
El humo del cigarrillo se desvanece frente a mi sin que pueda hacer algo por tomarlo entre mis manos. Sin que pueda hacer algo por tomarte entre mis brazos.
Nuevamente inhalo para sentir el calor del humo en mi pecho y el sabor del tabaco en mis labios. Queriendo sentir el calor de tu piel junto a mi cuerpo y el sabor de tus labios entre los mios.
Se termina mi cigarro. Te vas el dia de hoy. Puedo encender otro cigarro, mañana regresarás. Disfruto el sabor de un buen tabaco, me da momentos de tranquilidad y quizá felicidad.
Pero al final el cigarro siempre se acaba...
La vida es un cigarrillo,
hierro, ceniza y candela,
unos la fuman de prisa
y algunos la saborean.
Manuel Machado

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